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EGIPTO, la cuna de la civilización y de las estafas al turista
24/11/2022
Introducción
Egipto es un país de extremos contrastes entre pobreza y riqueza. Más pobreza que riqueza. Un choque cultural para quien viaja de occidente.
Atraídos los turistas por sus grandes y majestuosos monumentos del antiguo imperio Egipcio, todos acudimos en masa sin demasiado conocimiento acerca de la cultura que reside actualmente en este país. Y como de costumbre para todos los que viajamos allí, acabamos saturados de algunas cosas para las que no nos habíamos preparado.
Si vienes buscando una crónica neutral que se incline a decir lo maravilloso que es viajar a Egipto y posturear por él, mejor vete. No te va a gustar, porque te vas a dar de bruces con la realidad.
Excepto por si terminas viajando en el paquetón que vende el Corte Inglés, que todo será de ensueño.
De ensueño, el crucerito romantico por el nilo, pero que viene acompañado de doña diarrea y de don salte de la habitación porque no quiero cagar contigo adentro.
Si señor, bienvenidos a Egipto.
¿Porque nos atrae Egipto?
A quien le interese ligeramente la historia, en su viaje por Egipto disfrutará de algo así como un viaje en el tiempo. A menudo esa es la sensación que tiene el turista común, además de cierta magia, por definirlo de algún modo.
Los templos, pese a su antigüedad, siguen muy bien conservados. Hay quién dirá que no, y que hace años estaba mejor, pero si es la primera vez que vas, no puedes recordar lo que había hace 50 años, por ello, todo será una grata sorpresa.
Jeroglíficos, relieves, imponentes columnas, pirámides, leyendas, tumbas de faraones, acompañados de una atmósfera desertica y cálida. El escenario perfecto para sentirse aventurero. No como Howard Carter, el explorador que descubrió la tumba de Tutankamón, pero casi.
Existe una teoría de que Egipto es un país que solo puede presumir de monumentos construidos por sus ancestros, (ancestros que por cierto no tienen demasiada relación con ellos), y en la práctica es cierto.
¿Qué es Egipto sin sus pirámides y sus templos?
Es una pregunta retórica muy acertada. Aunque para la mayoría de turistas la respuesta sería «nada», existe otra corriente de pensamiento para el viajero que busca algo más que una experiencia de burbuja occidental.
La cultura es un atractivo contradictorio para quienes se sienten atraídos por saber cómo viven personas en un país en vías de desarrollo con miles de adictos al Islam.
Y digo contradictorio porque eso que te atrae, en ocasiones puede generar rechazo. Al fin y al cabo estás de cuerpo presente para saborear su comida, el trato de su gente, los olores, los ruidos, todo. Y por ello, la curiosidad puede llevar a tu cuerpo occidentalizado a la resistencia y la paciencia en algunos casos. No es fácil estar en un taxi donde el conductor va a 160km por hora en una carretera medio consumida por la arena del desierto, sin líneas, sin señales, de doble sentido y mientras el tipo se duerme.
Necesitas respirar muchas veces para guardar la compostura y aún así sacar tu mejor sonrisa.
Resulta paradójico que realmente lo que te haga disfrutar sea presenciar en tu piel aquello que te desespera.
El concepto de viajar es muy relativo, depende a quién preguntes responderá diferente. Para los que buscamos la esencia del país, poco disfrute encontramos en las grandes atracciones turísticas.
Fuera de las principales atracciones turísticas como las pirámides y otros lugares similares se encuentran, mercados, personas, escenas de vida cotidiana, trafico caótico, etc… Esta es la otra cara de Egipto, muy distinta a la turística. Puedes amarla u odiarla.
Pocos son los viajeros que deciden conocer Egipto olvidando a los faraones durante su viaje.
Eso no quiere decir que tenga más valor la cultura actual, de hecho no hay nada particularmente significativo más allá de lo que todos ya conocemos, religión, ciudades caóticas y desierto.
Creo que ambas partes son una estupenda combinación.
Antes de que sigas, debo matizar que me ha encantado Egipto, pero porque yo soy de esos bichos raros que disfrutan de las cosas tal y como son. Me fascina el ser humano. Así que todo lo que viene a continuación para mí ha sido maravilloso, he acabado harto, pero es que deseaba terminar así, porque es que así es sentir la realidad de este viaje, esta cultura y este país. Por eso voy a enfatizar principalmente en lo radicalmente distinto a nuestra cultura, suciedad, pensamiento, comportamiento, etc..
Creo que si vives algo diferente no has estado tiempo suficiente, has viajado en paquetón o te pareces demasiado a ellos. Peeero, juzguen ustedes por su cuenta cuando vayan, si es que van los que no han ido, y disfruten de la lectura también los que ya han paseado algún tiempo por allí.
¿Cómo es la sociedad?
Este país es de esos que encuentras el amor y el odio juntos.
Paseando por las calles de cualquier lugar, puedes sentir la sensación de personas sonriendo, hospitalidad, amabilidad. Una atmósfera dónde todos te quieren ayudar y enseñar las cosas de allí. Pero mientras esto sucede, simultáneamente puedes estar sintiendo miradas enfadadas, gritos de atención, acoso de algún tipo, entre ellos sexual (hacia las mujeres) y una desagradable sensación al ver todo extremadamente sucio, lleno de basura, y más gente a tu alrededor tirando más basura al suelo.
Suele ser habitual encontrarte en situaciones de acoso por parte de comerciantes que tratan de venderte a toda costa alguna baratija en forma de llavero o similar a precios incluso superiores que en Europa.
El concepto de que viajar a Egipto es barato es falso. Es un país barato pero no para el turista, ya que todos, o el 99,9% de las personas tratarán de elevar el precio de todo lo que venden. Incluido en establecimientos oficiales. Como las farmacias, pagando hasta 20€ por medicamentos que cuestan 0,40 céntimos de euro. (Experiencia personal.)
Esta situación es tan habitual que llegas a sentir acoso, no puedes comprar absolutamente nada sin que sea una estafa para ti. Ni si quiera una bolsa de patatas.
Imagina comprar una bolsa de patatas, un agua y algunos snacks por el módico precio de 35€.
Mientras tanto, puedes observar a alguien de allí comprar algo similar y ves en toda tu cara como le cobran aproximadamente unos 2€ por lo mismo que quieres comprar tu.
Te dan ganas de decirles que se metan por el culo con mucha ira lo que venden. Pero te vas al siguiente comerciante e intenta más de lo mismo. Así que te quedas sin patatas…
No hay nada que hacer, tu cara es un cartel que grita TENGO DINERO.
Para ellos eres un monedero andante.
Conseguir buenos precios, solo es a costa de pelearte con ellos, y pese a hacerlo, jamás conseguirás que te cobren como a una persona de allí. Lo dejan muy claro de forma descarada en algunas cartas de restaurantes donde los precios para los turistas aparecen reflejados diferentes a los de la gente local.
Si eres turista, paga, fin.
Para sumar más leña al fuego y colmar del todo la paciencia de cualquier viajero, te encuentras en la tesitura de que todos, por nada, quieren una propina.
¿Te abren una puerta de un establecimiento? Propina.
¿Te indican la dirección de algún lugar? Propina.
¿Vas al baño y quieres papel? Propina.
¿Preguntas qué hora es? Pues me cago en tus muelas ya con la propina.
Triste pero cierto, y terminas haciéndolo todo mirando al suelo, por que el mero hecho de mirar a alguien a los ojos es señal de que necesitas ayuda, aunque solo sea para sujetarte la mochila mientras te quitas la chaqueta. Nada.
Te pasas el día diciendo «No, Gracias». Pero ya te digo que tras 2 semanas allí y de 999 estafas sufridas lo único que sale de tu boca es «Y PORQUE NO TE CALLAS!!» A lo español.
Porque es que da igual que lo digas en inglés o en árabe. Les importa un rábano y medio del otro, si pueden te persiguen 2km hasta que les compres una mierda de papiro o lo que cada uno venda.
Y cuando al fin consigues quitarte a uno de encima, te quedan otros 6 que se te han ido enganchando mientras peleabas con el primero. Parece un videojuego.
Abasallar se queda corto y lejos de lo que uno puede haber vivido en otro país similar. Egipto es el multiplicador de esas actitudes. Además, tras toda su sonrisa y amabilidad se esconde la realidad, notable en el momento que rechazas sus ofertas, porque algún que otro insulto en árabe te cae si no decides comprar.
Por desgracia esto no termina aquí, por que en las ciudades y en general casi cualquier lugar alberga muchas personas sin hogar que vienen a pedirte limosna. Entre limosna y limosna la ruina se asoma. Porque sino vienen a pedirte 20 veces dinero vienen 30 veces al día.
Terminas ignorando a todo el mundo por la imposibilidad de ser solidario con una sociedad que vive en su gran mayoría bajo el umbral de la pobreza.
Pero parece una costumbre el pedir dinero, e incluso el que no lo necesita, es verte y automáticamente sacar la mano y poner cara de pena a ver si le cae algo.
Como el turista es imbécil, a ver si se lo cree y me da algo. Total, los turistas tienen millones. ¿no?
Quien sabe cómo se justifican esas actitudes, o si quiera si llegan a plantearse si es correcto hacerlo o no. Pero por otro lado, hablamos de una sociedad que diferencia el bien y el mal mediante un libro sagrado, así que no depende de lo que ellos crean, sino de lo que diga ese libro. Debe haber vacíos legales en el libro, porque no me lo explico…
Y ojo, esto no es así para todos. Pero sí para la gran mayoría.
De eso trata esta crónica, de dar una opinión de la impresión que genera este país tras 1 mes entero viajando por él.
Otro aspecto desesperante es su poca costumbre por la limpieza. Encontrar basura por las calles amontonada en montañas de mierda es la norma. Pero esto se extrapola a todos los ámbitos. Así que hacer uso de un baño público puede ser la experiencia más exótica de tu vida. Yo llegué a encontrar una chancla enganchada con mierda en la pared de un baño.
El baño no tenía puerta, ni funcionaba la cisterna. Así que las conclusiones son sencillas.
En un país donde mas casos de diarrea del viajero existen por cada 100 mil viajeros, la mayoría de turistas padecen diarrea, y de la fuerte, de la que explota.
Mezcla eso con no querer sentarte en la taza y tener que cagar desde la distancia. El no querer rozarte con nada y por último, el típico desgraciado Egipcio que se adueña de un baño público como si fuese suyo para cobrarte la entrada y proporcionarte papel.
Propina propina!!
Parece ser que a alguien no le quedó mejor opción que utilizar su propia chancla para limpiarse el culo, y para mas ínri, esta le hizo ventosa en la pared cuando intentaba librarse del pegote y ahí se quedó, como una obra de arte modernista.
O como para darte pesadillas el resto del viaje.
En cualquier caso, entrar a cagar a un baño, con diarrea, pagar para entrar, que no haya papel, ni tampoco puerta. Puede ser la mejor anécdota de tu vida si no coges 7 enfermedades juntas por cagar en un baño que no se limpia desde el año pasado.
En sus casas no parece que sean así, ni por supuesto tampoco en las mezquitas. Pero en lo que respecta a los lugares públicos, es para colgarles el San Benito de los mas guarros.
Paisajes, geografía y clima
Hace un calor, que ni el tendedero a las dos de la tarde en la terraza. No se puede transitar por la calle entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. Literalmente te quedas seco y churrascado por el sol.
No te salvas ni con protección + 1000 para el sol. Así que la vida transcurre por la mañana muy temprano y por la tarde. En las horas de calor, la gente está en casa soportando como puede la maldición del faraón.
El calor de Egipto te paraliza, y ahora es cuando te digo que yo lo he visitado en noviembre, que es invierno allí. Suerte si vas en verano jajaja.
De todos modos el calor no impide a nadie hacer turismo, se hace igual, aunque sea por cojones. No queda otra. Al fin y al cabo estás en el desierto, puedes ver esas bolas secas famosas de las películas rodando cruzando la carretera. Ahí te das cuenta de que estás en el Sahara.
Allá donde mires observas un paisaje vació y a la vez repleto de arena.
Siempre he pensado que en el desierto como máximo te encuentras un escorpión. Pero tras pasar alguna que otra noche durmiendo en tienda de campaña por allí, he aprendido que en medio del mas absoluto desierto también hay moscas, mosquitos, culebras, zorros y todo tipo de fauna. Alucinas.
Sientes que estás en el descampado mas remoto del mundo y va y te pica un mosquito. Jamás lo habría pensado.
A mi, especialmente me gustan los paisajes áridos, así que Egipto me ha mega encantado en ese aspecto. Y ni hablemos de los oasis que encuentras ahí en medio del desierto. Todo arena y BUM, un palmeral con agua brutal. Impresiona.
También me ha sorprendido que no todo el desierto es arena, hay montañas y muy altas. Casi de 3mil metros en algunas zonas. Están peladas, no hay arboles ni nada, pero es que casi impresionan más así. Totalmente peladas.
Gastronomía sin salero
Por su ubicación geográfica, la gastronomía del país está fuertemente marcada por la poca abundancia de alimentos. Por ello, hablamos de una cultura que intenta o acostumbra a comer mas bien poco y de forma muy humilde alimentos poco elaborados.
Todo puede resumirse en que el plato principal en cenas y comidas es algún tipo de carne a la brasa, no hecha de ningún modo en particular, solo a la brasa. Acompañada de arroz y algunas guarniciones pequeñas para complementar. Finalmente no falta el pan. Un pan fino y redondo muy bueno.
De primeras, el sabor es bueno, comidas sencillas pero buenas. Lo que ocurre es que viniendo de uno de los países con una de las mejores gastronomías del mundo como está considerada España uno se vuelve muy crítico en cuanto al comer. Y resulta sencillo criticar una gastronomía tan humilde como la Egipcia que en mi opinión llega a cansar pasados los días.
En algunos lugares uno encuentra más oferta y variedad, sin embargo el sabor de las comidas, incluso el de una pizza es apagado, nada sabe particularmente impresionante.
Por suerte, esto es algo genérico y alivia saber que ellos comen igual. Sería el colmo de los colmos que ellos se coman los platos más gourmet mientras a los turistas nos dan para beber orina de camello.
Por suerte es algo normal y toca adaptarse a esa costumbre, acompañada a la de comer solo dos veces al día.
Es muy habitual saltarse la comida del medio día. Cenar temprano, tipo a las 17h y ya hasta al día siguiente. Los snacks te solucionan el tema del picoteo entre horas para ir aguantando, pero madremia, vaya snacks.
(Madre) -Niños, la merienda!
(Hijos) -Nada, hoy nos comemos al perro, Ahmed.
Firulais, corre ven, que no te vamos a hacer nada.
Así sería yo si viviera en Egipto. O eso creo.
Bromas a parte, merece la pena saborear los tés y todo lo que uno pueda o se atreva.
Nosotros probamos el camello y también nos comimos a un palomo. Aunque esto último fue sin querer. Más tarde el cocinero con una sonrisa en su rostro nos hizo el sonido de la paloma y el gesto del pajarito. Pensábamos que era pollo, pero no, jeje, jiji, juju y ahora cada vez que veas a eso que en España llamamos ratas voladoras pensarás… Termina tú la frase, porque a mí me da la risa.
Si, jajajajajajajaja, pero me gustó.
A ver si encuentro en el mercado de mi barrio. (Broma)
Mujeres y derechos humanos...
Egipto es un país tolerante, un turista puede pasearse con la ropa que quiera por las calles. La población no está obligada a taparse o a seguir reglas religiosas estrictas. Aunque desde fuera no lo parece.
Lo que a priori puede parecer un país de represión, técnicamente no lo es. Por ley, no están prohibidas aquellas cosas que en otros países controlados por la sharía (ley islamica) sí lo están.
Pero ese tecnicismo es solo un tecnicismo, en la práctica, pese a que la ley diga una cosa, luego se hacen otras, porque aunque en la ley no diga que eso está mal, te amenazo con la cárcel y listo.
De primera mano conocemos testimonios de personas locales que afirman no poder hablar de según que temas, no pueden dar su opinión ni interponerse al gobierno. Temen ir a la cárcel por ello.
En pocas palabras, la libertad de expresión está limitada en una dirección, existe la censura y una falsa democracia igual que existía con el antiguo régimen de Murabak.
De este modo la sociedad tiene una falsa sensación de progresismo, de libertad, pero a la hora de la verdad, si me tocas los cojones te corto el internet, como ya ocurrió en la revolución del 2011, donde las redes sociales jugaban un papel fundamental en las revueltas y Egipto se convirtió en el primer país del mundo en cortar de forma intencionada la comunicación con el exterior, ni llamadas se podían hacer.
¿Qué? Corea del norte esos días era un santíto.
Egipto se las gasta fuerte, paripe tras paripe y cárcel para el que se atreva a llevar la contraria.
Aún así, lo que pesa mas es la cultura. La corriente de pensamiento social tradicional que lleva a las personas a actuar de una manera, vestir de una manera pese a que sea legal hacerlo de forma distinta o pensar de forma diferente. La presión social juega un papel fundamental en el desarrollo del país y provoca falta de educación, analfabetismo, poca escolarización, desorden de prioridades en los adolescentes, amputaciones genitales en mujeres, matrimonios de 1 hombre con 4 mujeres por placer no igualitarios, visión de inferioridad y vulnerabilidad de la mujer entre muchísimas cosas más. De esto no se puede culpar exclusivamente al gobierno. Al fin y al cabo se trata de costumbres.
Por ejemplo, jamás un hombre se querrá casar con una mujer que no es virgen. Es legal hacerlo, se pueden casar con una mujer que no es virgen, pero los hombres no quieren. Está usada, solo sirves para una cosa, pero el matrimonio.. como que mejor te vas a la mierda. Así que muchas mujeres acaban en refugios o vete a saber. Por ello digo que hay una presión social que juega un papel fundamental e impide que Egipto pueda parecerse a otro país musulman más progresista o a cualquier país occidental. Están muy lejos de eso.
Definitivamente nacer en Egipto es estar atado al islam, la religión predominante, ya que es un pecado abandonar el islam. Las consecuencias de hacerlo son similares a las de los testigos de Jehová o cientos de sectas asquerosas que existen por ahí, que si un miembro se sale, es abandonado por su familia, amigos, y todo. Básicamente le dan por el culo. Imagino que muchas personas que viven en la calle viven situaciones de ese tipo. Puede que de algún modo avergonzaron a su familia y terminaron en la calle. Aunque habrá situaciones para todo, y las mujeres sufren un gran impacto en esto.
Pues ellas son vistas como un objeto de satisfacción sexual, y secundariamente algo más, como una ama de casa o fabrica de niños. En fin…
Las mantenidas porque tradicionalmente así debe ser ¿no? Y si luego algo no te gusta te divorcias. Pero si ellas quieren divorciarse, hace falta un tribunal para evaluar eso y aprobarlo. Cuando ves esto piensas, joder esta gente está mas cerca de las pinturas rupestres que del Facebook.
Pero es que ni en la prehistoria la mujer estaba en tan mala posición social. ¿A qué se debe todo esto?
Religión por aquí, religión por allá y pum, tápate la cara y el pelo porque el coran se interpreta como a mi me sale de los cojones
Esto es lo que sucede cuando la ética y la moral no dictan lo que está bien y lo que está mal, sino un libro sagrado.
Si el libro dice que peinarse de derecha a izquierda es un pecado nadie lo hará y nadie se preguntará porque. Y aún gracias que existe ese libro que da algo de moral a quien aparentemente no parece que la tenga nada en absoluto.
Por suerte es un país al que a día de hoy se puede viajar y disfrutar, con personas maravillosas con un gran sentido de la justicia, la empatía, el bien y el mal más allá de ningún libro. Con o sin él. Existen, pero cuestan de encontrar.
Y eso no es por ese libro, existen paises islamicos que son muy modernos, las mujeres no llevan velo y la vida es muy similar a la nuestra. Siria, aunque parezca mentira era así. Y por desgracia para ellos, igual que Afganistán hace poco están sumidos en un régimen fanático horrible.
La religión es buena, le da a las personas esperanza, un motivo por el que existir y luchar. Fin.
No es la respuesta a todo, el origen o el final, el plato único de la vida. Porque nadie lo sabe. Si alguien sabe eso es Dios, y de momento solo manda profetas.
Se tiene que actualizar y mandar correos electrónicos para explicar bien las cosas, que la gente se confunde.
Yo sigo aún sorprendido con la cantidad de hombres que sorprendieron a Mireia para hacerse una foto con ella, (¿para qué querrán una foto? ¿se te ocurre algo? eeh..), sorprendido con los que le hacían fotos y vídeos a escondidas, con los que le pedían el número de teléfono en toda mi cara, con los que en el aeropuerto le abrían la maleta para remover sus braguitas fingiendo que había algún problema, con los piropos por la calle, con las miradas lascivas, con los que le cogían de la mano para ayudarla a bajar de un escalón y después le susurraban al oído algo mientras le acariciaban la piel. ¿Dónde estaba yo mientras sucedía todo eso?
Justo delante, cagándome en todo.
Se vive 0 respeto hacia la mujer, las parejas o los matrimonios occidentales. Tu mujer no es tu mujer y tu das igual, eres como un bolso de complemento junto a ella.
No todos son así, pero uff, un 80% me atrevería a decir que sí. Imagínate la cara de poker durante todo el viaje que llevas.
Tras 2 semanas allí empiezas a pensar, pues igual si ella se tapa un poco y se pone el velo nos dejan un poco en paz ¿no? jajaja. Ya desvarías por desesperación jaja.
Vamos que si llegamos a estar 1 día más allí, cojo la sábana del hotel, le hago dos agujeros, se la pongo por encima en plan Casper y a ver si así relajamos a las fieras. Qué barbaridad.
Ver para creer.
Los decorados del postureo
Algo que llama mucho la atención son las fachadas de los edificios. Si se presta atención se ven hermosos. Cualquiera que haya estado ya en Egipto me dirá que estoy loco por decir que son hermosos, pero lo digo convencido. Tienen un estilo clásico que emula a el de la ciudad de Paris.
Al menos, algún día así fueron. Hoy tienen un aspecto de postguerra, sumidos en una capa de polvo y desgaste que fácilmente te hace entender que jamás se ha hecho una restauración desde que se construyeron. No sé exactamente porque ocurre esto, si por la crisis financiera que atraviesa el país desde hace años o bien de nuevo la cultura.
Hablamos de una cultura que lo arregla todo a parches. ¿Se me cae el parachoques del coche?, pues le pongo uno de otro coche, de otro color e incluso de otro modelo, aunque se quede medio colgando y arrastrado por el suelo. Si, así es. Puede que de nuevo se deba a la economía que todo se vea así, destruido. Nadie tiene para arreglar cosas que pueden solucionarse con un barato parche.
Sea como sea, todo esto te hace llegar a un hotel, de esos en los que pagas un buen dinero por disfrutar del descanso y de que te lo hagan todo. Entras en la recepción y alucinas lucecillas con lo bonito que es. Un increíble hold, piscina, fuentes, jardines y hasta un parque acuático. Alucinante.
Lo que no te imaginas es que todo eso que ves es un decorado. En cuanto te adentras en el hotel rumbo a las habitaciones, hasta los escalones para acceder a las plantas superiores se ven deformados y recortados. Los primeros escalones tienen espacio más que suficiente para apoyar un pie completo del número 43.
Pero ya llegando a la 3r o 4rt planta, el espacio de los escalones se ve drásticamente reducido quedando espacio solamente para un pie de un niño, con la consecuencia de que apoyas solo la punta del pie.
A medida que avanzas, todo pierde, igual que los escalones, y terminas en una habitación con desconchones, colchón mohoso y sin agua caliente. Y ya para terminar algún cortecito de luz.
Uff… Suena como a que en mi vida vuelvo a Egipto, pero este tipo de cosas, para el viajero que busca vivir las cosas tal y como son allí, tanto si son malas como buenas, eso es oro puro. Aunque no barato.
Un decorado.
-Mohammed, ¿Ponemos bonito también el baño?
-No, no hace falta, cobraremos a los clientes antes de que puedan ir al baño, así no hace falta que hagamos nada más.
-¿Y la basura del tejado? ¿Los tochos restantes, las bolsas de cemento? ¿Qué hacemos con eso?
-Nada, que le den por culo, deja ahí hasta la carretilla, y si puedes métele una patada para que se quede boca abajo. Vámonos que ya hemos terminado.
Así me lo imagino, porque no doy credito a que todos los tejados estén tan hasta los bordes de mierda, runa y de todo.
Suena mal, y suele ser la normalidad, o quizás la mala suerte que yo he tenido que me han tocado hoteles peculiares, digámoslo así. También hay otros hoteles muy buenos y muy caros, pero no puedo dar testimonio de eso. Y no es que los hoteles donde he estado eran lo más barato del país, he dormido en hoteles de 5€ la noche y también de 100€ la noche. Los de 300€ la noche, ni idea cómo son, ni quiero saberlo jaja.
Conclusiones
Egipto es fascinante por todo eso, todo aquel que busque una dosis de realidad, encontrará en Egipto ese contraste cultural.
Pero hay que armarse de paciencia para soportar todo tipo de injusticias. Por ejemplo, ver como empujan a un gato por un acantilado y ver el gato reventándose contra las rocas. Gritos en la calle contra una mujer, o que te acosen a ti Alibaba y los 40 ladrones cada día de tu viaje.
Acabarás hasta los cojones, pero, volverás a tu país un poquito más patriota. Viva!
Hay mucha broma aquí para quitarle hierro a mil situaciones que son para tirarse de los pelos. Lo importante es que es un viaje y un país que merecen mucho la pena para comprender mucho acerca del ser humano. Y no hablo de el antiguo imperio Egipcio. Lo realmente interesante es observar a las personas de allí hacer su vida. Esa es la verdadera atracción turística, y por supuesto tu también serás la suya.
Es un país que cansa, no nos engañemos, y no es por el calor, que también. Pero reunir la paciencia merece la pena para vivir en persona como es la vida con una sociedad de tradiciones tan antiguas y aún vivas como son aquellos que aún rezan de forma fanática y en masa en la religión que más rápido se expande actualmente.
No se puede culpar las actitudes de las personas que viven allí. No quiero decir con esto último que sea justificable el machismo, la censura o mil cosas más. Pero si entendible. Cualquiera que lea esto desde occidente desde sus perfectas comodidades debería ponerse en el lugar de que quien es educado en el islam, en una familia musulmana con costumbres estrictas, en un país sumido en la pobreza con un gobierno muy corrupto.
Súmale una pandemia y después de eso descarga unos cuantos millones de turistas en el país.
¿Qué harías tú?
Tirarte a por ellos a venderles lo que sea por mucho dinero bajo la falsa creencia de que todos nosotros somos millonarios. Claro que a sus ojos, nuestros sueldos son desorbitados.
Yo haría eso, estafa tras estafa, para mejorar mi calidad de vida. ¿Qué culpa tengo yo de haber nacido aquí y de ser pobre? ¿Y en qué se diferencian los turistas de mí? Yo también soy una persona, pero ellos simplemente tienen una suerte que yo no tengo. Y menos mal que vienen turistas para que se puedan buscar la vida de algún modo.
Aunque visto lo visto, eso pende un poco de un hilo. Las tensiones gubernamentales con la población civil, la pobreza, las redes sociales y el acceso a la información, la dependencia del turismo…
Egipto es vulnerable, su gente es vulnerable y necesitamos entender lo que viven para no querer embroncarte de muy malas maneras con cada uno de ellos cada vez que intentan aprovecharse de ti o ligar descaradamente con tu novia en tu cara.
Solo así se resisten sus idas y venidas y consigues tener el pico cerrado.
Para mi no es de esos países que enamoran. Pero si de los que te hacen reflexionar mucho.
Te puede dar asco, tristeza o lo que tu quieras, la realidad es la que es, pero si dejas de lado las fronteras u otras insignificancias, lograrás ver que Egipto no es ni blanco ni negro, es gris.
Tu mismo podrías verte reflejado en ellos. A mi me perturbaba mucho la paradoja de estar en algún que otro hotel de lujo, tipo resort o el tradicional crucero del nilo mientras todos los que te están atendiendo sabes que tienen mil veces menos oportunidades de las que has tenido tu. Y ahí estás, tú, disfrutando de unas vacaciones, y él, sirviéndote la cena quizás imaginando en algún día poder hacer eso que los occidentales llamamos vacaciones. Es muy jodido eso, injusto.
Si tienes la oportunidad, invita a sentarse al que te está sirviendo, no marques ninguna diferencia entre él y tú, sé natural y humano. Porque a ti te darán asco sus comidas o lo que sea, pero a él le dará asco una actitud soberbia y con superioridad por tu parte.
Te diré que da mucho mas asco el turista que hace ascos a su cultura que cualquier wc sucio que encuentres en tu itinerario por allí.
Ellos no van a cambiar ni les vas a dar ninguna lección de vida revindicándo tu derecho a entrar a una mezquita sin el velo por que tú eres doña feminista.
¿Qué coño importa eso?
Solo ves, observa, reflexiona, y luego si quieres escribes una crónica jaja.
Pero no te quedes con lo que yo digo, ves y saca tus propias conclusiones, quizás para ti sea diferente…
Reflexión
La oportunidad de visitar un país donde la mayoría de habitantes no podrán visitar el tuyo por razones económicas debe provocar el pensamiento de gratitud en quien viaja.
Occidente presume y exhibe su tolerancia hacia otras culturas en ocasiones tolerando el machismo de estas. Tolerar una cultura no implica sacar en portada de revistas a mujeres con el velo para reivindicar que en nuestros países hay cabida para todos. Eso es una forma absurda de contradecir los valores por los que luchamos.
Aceptar las costumbres y las tradiciones de otras culturas no significa aceptar también comportamientos incívicos. Pero tampoco podemos viajar en un estado de superioridad moral, por ello; ver, oír y callar.
La religión no impide el progreso de una sociedad. Existen países musulmanes bastante modernos. Avanzar está obstaculizado por el pensamiento de quienes habitan sin cuestionarse cosas como casarse con una mujer sin necesidad de que esta sea virgen. Serán necesarias unas cuantas generaciones más para olvidar la amputación genital, entre otras muchas cosas.
Tener fé, es una virtud que yo jamás he podido experimentar. Pero creer no implica creer un libro antiguo. Solo dios sabe, pues no hay más que un dios dicen los monoteístas en un lugar de pirámides y de muchos dioses.
La historia y el tiempo han acabado con civilizaciones enormes. Estas dejaron en su máxima expresión un legado religioso que en la actualidad se considera una equivocación porque ningún profeta vino a verles. Deberíamos reflexionar si nosotros y nuestras religiones en el futuro pasarán a la historia como historia.
El fanatismo religioso es aquel que siente y afirma que posee la verdad, y por ello, es mejor que los demás. Por ente, el fanatismo es el ego religioso, y el ego, es una lucha que debe combatir todo aquel que tenga fe. No tiene sentido el fanatismo.
Gracias por leer hasta aquí esta crónica sobre Egipto, recuerda que esto es una impresión tras solo 1 mes viajando por allí. Así que mis juicios no tienen valor suficiente ya que difícilmente lograré conocer su cultura con profundidad.
