¡Hola!

Si estás aquí es porque te interesa saber quienes somos y quizás también cómo podemos permitirnos viajar sin parar alrededor del mundo ¿no?
Esta es nuestra historia…

De viaje por Fuerteventura en 2019

Presentación

Somos Jose y Mireia, somos pareja y viajamos con un par de mochilas por el mundo. Nuestra vida está dedicada plenamente a viajar y a trabajar para continuar viajando. Nunca nos hemos sentido identificados con la sociedad consumista que existe hoy en día, por eso hemos «viajado» siempre contra corriente echando un pulso a las tradiciones impuestas para perseguir la sensación de libertad en su estado más salvaje. 

¿Cómo nos conocimos y porqué decidimos dar la vuelta al mundo?

Nos conocimos en un gimnasio, Jose era el entrenador, Mireia era la alumna y allí surgió la chispa que encendió el motor que ahora nos mueve. Ambos arrastrábamos un pasado complicado, repleto de insatisfacciones personales y laborales. Coincidíamos en que no queríamos en absoluto una vida rutinaria de jornada laboral de 8 horas. Tampoco cumplir con las expectativas sociales tradicionales de una pareja. Queríamos hacer posible el sueño de ser libres y de estar juntos. De hacer que la vida merezca mucho la pena aprovechando nuestra juventud, la etapa más nostálgica de la vida de cualquier ser humano.

Nos prometimos el uno al otro viajar hasta los confines del mundo juntos. Estábamos dispuestos a hacer lo que fuese para lograrlo así que como cualquier proyecto, este también comenzó ahorrando dinero.

Trabajo, trabajo y más trabajo

Durante 2 años, trabajamos más duro que nunca para ahorrar. No gastábamos nada. Dos años enteros viviendo para trabajar. El tiempo libre se empleaba en generar aún más ingresos y si sobraba tiempo libre, nos quedábamos juntos en casa entretenidos con Netflix para no gastar. Recordamos esta etapa como la etapa negra de transición más dura de nuestra vida. Aún así, fue muy gratificante cumplir con el objetivo económico que nos habíamos propuesto para nuestro viaje dando la vuelta al mundo durante aproximadamente 3 años.
Esta es la muestra de que ya antes de hacer un viaje así, ya es necesario renunciar a muchas cosas. 

3... 2... 1... ¡Pandemia!

Tras mucho tiempo ahorrando al fin llegaba nuestro momento de dar la vuelta al mundo. Vendimos casi todas nuestras pertenencias, dejamos nuestros trabajos y habíamos comprado los billetes de avión como primer destino la India. Sin billete de retorno. A tan solo 1 mes de empezar nuestra aventura ya se olía el preludio de un escenario catastrófico aunque difícil de creer. Pero ver para creer. En cuestión de menos de una semana nuestro proyecto se precipitaba a la basura. Pasamos de estar a un vuelo de la libertad a quedarnos confinados en casa. Sentirnos tristes se queda demasiado corto como expresión para describir la rabia, la impotencia y el desanimo tan grandes de aquellos días.

¿Y ahora qué?

Dicen que cuando te caes, merece la pena volverse a levantar, pero siendo sinceros, nos costó psicologicamente por lo menos un mes tomar alguna decisión coherente. Quizás más.
¿Qué haces cuando no tienes trabajo, no tienes domicilio y apenas una mochila pensada para dar la vuelta al mundo por países calurosos?

Nuestra decisión fue reinventarnos. Buscar una forma alternativa de obtener ingresos al trabajo tradicional. Así que le dijimos hola al mundo online.

La etapa de los negocios online

Esta etapa dependía completamente de nuestras habilidades, pronto nos dimos cuenta que haciendo fotografía de stock o un blog monetizado tardaríamos demasiado tiempo en generar ingresos. Así que nos pusimos a vender cursos de fotografía y vídeo a través de una escuela online propia. Esto fue nuestra catapulta de los negocios online.
La escuela de fotografía y vídeo ya no existe pero algunos de los cursos si y se pueden comprar aquí mismo, en Creatividad Viajera, pincha aquí para verlos.

Trabajando de videografos en una boda

Dedicamos parte de la pandemia en aprender a programar, no fue fácil, pero no tener trabajo y disponer de todo el tiempo del mundo encerrados en casa ayuda bastante. Aprendimos a prueba y error hasta fundir uno de nuestros ordenadores de tanto uso. (Gracias a esto ahora Jose lleva gafas para trabajar)

Fotograma de una de las lecciones de un curso de la escuela
Fotograma del embudo de ventas de un curso
Curso de Final Cut Pro

Ganamos semejante experiencia que personas de nuestro alrededor nos empezaron a ver cómo referentes del sector (a pequeña escala, claro). Se convirtió en algo habitual diseñar páginas web para clientes, logos, vídeos publicitarios, sesiones de fotos…
Acabamos quemados de trabajitos y de cursos muy difíciles de elaborar para poco beneficio.
Pero logramos un hito, no necesitar trabajar para nadie, ser nuestros propios jefes generando dinero suficiente para cada uno, eso sí, trabajando como locos.

¿A qué nos dedicábamos antes de todo esto?

Jose se había formado en el sector de la salud y el entrenamiento físico. Ha trabajado en gimnasios y spas. De todo su curriculum lo más destacable es su gran experiencia como entrenador personal y masajista. En su tiempo libre fotógrafo y videógrafo, ha trabajado haciendo bodas y sesiones de fotos.
Mireia se había formado en el mundo de las finanzas, con carrera y un máster en bolsa y mercados financieros. Ha trabajado principalmente de contable para algunas empresas. En su tiempo libre creativa en photoshop y masajista. Polivalencia en persona.

Ninguno de los dos tuvimos suerte para encontrar trabajo en el pasado, lo encontrábamos pero mal pagado y lejos de ser valorados éramos explotados como un número estadístico. 

Jose haciendo una clase de spinning en un gimnasio
Mireia haciendo de contable en una oficina

Intentos de vivir viajando en nuestro pasado (Antes de conocernos)

Jose ya había intentado antes vivir viajando en el 2018. Lo consiguió a medias. Se convirtió en instructor de buceo y se fue a vivir a Koh Tao, Tailandia. Los primeros meses viviendo en Tailandia fueron estupendos, pero hasta el paraíso se puede convertir en en una trampa de monotonía y rutina al cabo del tiempo. El resultado eran jornadas de trabajo en el agua de muchas horas, más de 8h la mayoría de veces, todos los días de la semana. Ese es el precio a pagar por vivir en el paraíso.

Jose trabajando en Koh Tao, Tailandia
Imagen del tiburón ballena en un punto de buceo
Flotabilidad neutra, foto de Damian Almua
El barco de la empresa

Mireia se obsesionó con alcanzar una cúspide profesional en su carrera, así que dedicó en gran parte sus esfuerzos a escalar puestos en empresas. Los esfuerzos no equiparaban las recompensas así que desistió tras encontrarse con un techo invisible que no la dejaba progresar. Las empresas casi nunca recompensan a sus trabajadores, no reconocen el mérito o los estudios de sus empleados, porque la mayoría de veces, no somos más que eso, empleados. 
Cansada de una vida de trabajo, pareja y casa estándar empezó a anhelar aventuras, viajes, experiencias. Todo lo que había reprimido durante años por miedo y tradiciones explotó de forma salvaje haciendo un cambio de vida de 360º. (Proceso que no se lleva a cabo de la noche a la mañana, por cierto)

Graduación de Mireia en finanzas
Anillo de pedida de Mireia de su antigua relación
Mireia en Fuerteventura, primer año juntos

Mireia dejó salir su «verdadero yo» y se convirtió en un alma libre. 

Mireia saltando en paracaídas

Jose volvió de Tailandia sin un euro en la cuenta y se puso a trabajar en el primer gimnasio que encontró. Y allí nos encontramos, en el mismo momento vital y con las mismas necesidades aunque con distinto poder adquisitivo. Ambos queríamos ser libres y viajar por el mundo. Como ya se puede intuir Jose fue la última parte de ese proceso de cambio que necesitaba Mireia.

En este momento empezó nuestra etapa de ahorrar y trabajar y todo lo demás.

Libertad financiera

Alcanzamos la libertad financiera a finales del 2020 gracias no a uno, sino a distintos negocios digitales. Entre ellos, una escuela donde vendemos un programa para seguir nuestros pasos donde explicamos todo lo aprendido. Puedes verlo pinchando aquí.
También una agencia de marketing digital donde creamos páginas web y llevamos campañas publicitarias para nuestros clientes. Una empresa de masajes a domicilio con sede digital. Creatividad Viajera también nos da ingresos con la venta de cursos y mentorias. Y otros proyectos más pequeños como por ejemplo Opodcast.es donde nuestra participación es indirecta. 

Vivimos de todos ellos sin necesidad de ser esclavos de las redes sociales. Algo importante para nosotros.

Grabando uno de nuestros primeros productos en formato audio
Mireia diseñando con Photoshop

¿Te gustaría vivir de tu propio negocio digital?

Cada paso, cada proyecto, el dinero que ganamos, todo nuestro recorrido está explicado en uno de los mejores programas del mercado para crear negocios digitales enfocados a viajar. 
¿Quieres conocer el mejor atajo hacia la libertad?

Tenemos algo gratis que aportarte

Conclusiones

Nunca nos habíamos planteado algo así, ni tampoco nos hicimos empresarios de la noche a la mañana. El camino ha sido arduo. Nuestra intención jamás fue ser referentes para nadie ni tampoco por supuesto ser empresarios. Todo cuanto hicimos fue por amor a los viajes y al deseo de estar juntos.

Actualmente esto sigue motivándonos.

De viaje por Turquía, en la Cappadocia, finales de 2021